Top 5 de la semana

notas relacionadas

-El agua para unos cuantos, la sed para miles
-Chihuahua recibió miles de millones extras de la Federación

MIENTRAS miles de familias en Chihuahua enfrentan tandeos, cortes programados y la incertidumbre de abrir una llave sin saber si saldrá agua, en la región de El Sauz continúa creciendo un modelo agrícola que consume millones de litros diarios extraídos directamente del subsuelo. La contradicción es tan evidente como indignante: por un lado se pide a la población ahorrar cada gota; por el otro, se permite la expansión de enormes plantaciones de nogal que dependen de una extracción intensiva de agua de los acuíferos ya sobreexplotados.

Entre los kilómetros 50 y 60 de la carretera Chihuahua-Juárez es posible observar una nueva plantación de más de 15 mil nogales. Cada árbol requiere importantes cantidades de agua para producir nuez pecanera destinada principalmente a los mercados de exportación. El recurso no proviene de lluvias abundantes ni de presas llenas. Sale del subsuelo mediante pozos autorizados, en una zona donde los mantos acuíferos muestran señales cada vez más preocupantes de agotamiento.

La pregunta es inevitable: ¿qué debe tener prioridad, el negocio de unos cuantos o el derecho humano al agua de toda una población? Porque mientras un reducido grupo concentra concesiones para extracción agroindustrial, comunidades enteras padecen escasez y restricciones. La riqueza generada por estos cultivos queda en pocas manos, pero las consecuencias de la sobreexplotación las paga toda la sociedad.

Resulta difícil entender cómo, en medio de una sequía histórica y de constantes llamados oficiales para cuidar el agua, continúan autorizándose perforaciones y ampliándose superficies de cultivo altamente demandantes del recurso. La autoridad federal encargada de regular el uso del agua parece mirar hacia otro lado mientras el bombeo subterráneo se convierte en la principal fuente de abastecimiento para estos proyectos agrícolas.

El riesgo ya no es una advertencia lejana. Cada nuevo pozo, cada hectárea adicional de nogal y cada litro extraído sin una planeación responsable acercan más el momento en que los acuíferos no podrán sostener ni la producción agrícola ni el consumo humano. Chihuahua vive bajo tandeos y comunidades rurales carecen de acceso suficiente al líquido. Y cuando los acuíferos se agoten, no habrá cosecha ni negocio capaz de apagar la sed de Chihuahua.

TRAS las declaraciones de la gobernadora María Eugenia Campos sobre un presunto recorte de participaciones federales, el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena Cuauhtémoc Estrada afirmó que Chihuahua no ha sufrido recortes en los recursos federales durante la actual administración estatal y sostuvo que, por el contrario, cada año han llegado montos superiores a los presupuestados.

Y es que de acuerdo con cifras oficiales, entre 2022 y 2025 el estado recibió casi 10 mil millones de pesos adicionales a los montos originalmente programados por concepto de participaciones, aportaciones, convenios e incentivos federales.

Asimismo, durante el primer trimestre de 2026 también se registra un ingreso ligeramente superior al previsto, por 80 millones.

Por eso llama la atención que desde el Gobierno del Estado se hable de presuntos recortes federales como explicación de diversos problemas presupuestales, mientras los datos oficiales cuentan una historia distinta.

Entonces, ¿Por qué persisten las deficiencias en infraestructura, seguridad, salud, transporte y abastecimiento de agua si los ingresos no han disminuido?

Para unos, la culpa es de la Federación; para otros, del Estado. Mientras tanto, los ciudadanos continúan esperando soluciones concretas.

 

Escríbanos al correo electrónico de SIN PELOS EN LA LENGUA:  [email protected]