México.- El sueño de llegar a las Grandes Ligas terminó convertido en escándalo para el joven pitcher mexicano Humberto Cruz, una de las principales promesas de los San Diego Padres, luego de declararse culpable en un caso federal ligado al tráfico de migrantes en Arizona y abandonar Estados Unidos.
El lanzador regiomontano de apenas 19 años aceptó el delito de ser cómplice en el ingreso ilegal de personas al país vecino, como parte de un acuerdo judicial que prácticamente selló su salida. De acuerdo con reportes de The Athletic, el pelotero se autodeportó a México tras el proceso federal.
Cruz había sido firmado por San Diego con un bono de 750 mil dólares y era considerado una joya del pitcheo mexicano, pese a venir de una cirugía en el codo que ya lo tenía fuera de actividad. En un comunicado difundido por el club, el mexicano admitió su “falla de juicio” y pidió disculpas a compañeros, entrenadores y aficionados, prometiendo reconstruir su carrera y recuperar la confianza perdida.

