Noticias de Chihuahua.- La muerte de Luis Alberto Gándara, que conmocionó a la comunidad tras varios días de intensa búsqueda, dio un giro inesperado luego de que la Fiscalía General del Estado informara que no existe delito que perseguir, al concluir que el joven no fue víctima de un homicidio, sino que perdió la vida de manera accidental a causa de un golpe de calor.
El caso generó impacto desde que el joven desapareció y posteriormente fue localizado sin vida a un costado de un cerro, junto al río Sacramento, dentro de una tapia en la colonia Cerro Prieto, muy cerca de su vivienda. De manera extraoficial se indicó inicialmente que presentaba un golpe en la cabeza y que no contaba con algunas de sus pertenencias de valor, entre ellas sus tenis y su playera.

Ante los cuestionamientos sobre las circunstancias del fallecimiento, la Fiscalía General del Estado informó a La Parada Digital que no hay delito que perseguir, descartando un asesinato. La autoridad sostuvo que la causa de muerte fue accidental, derivada de un golpe de calor, al encontrarse el joven dentro de una tapia de la colonia Cerro Prieto.

DESCONFIANZA
Con esta conclusión, las investigaciones por un posible homicidio quedan descartadas. Sin embargo, familiares y amigos de Luis Alberto manifestaron que no comparten la versión oficial y mantienen dudas sobre lo ocurrido.
Luis Alberto era descrito por quienes lo conocieron como un joven deportista, trabajador y dedicado a su familia. Colaboraba en el negocio familiar, evitaba los problemas y estaba próximo a iniciar una nueva etapa de su vida al prepararse para ingresar a la universidad.
Su desaparición y posterior localización sin vida provocaron una profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos.
Personas cercanas al joven señalaron que en el área donde fue visto por última vez existen diversas cámaras de videovigilancia, por lo que esperan que las grabaciones permitan reconstruir sus últimos movimientos y ayuden a esclarecer con mayor precisión lo ocurrido.
Luis Alberto salió de su casa el jueves 30 de julio y ya no regresó a dormir. La preocupación llevó a que, al día siguiente, la Fiscalía General del Estado emitiera una pesquisa, mientras familiares y amigos iniciaban su búsqueda en distintos puntos de la zona, aunque sin éxito.
La mañana del sábado 1 de agosto, sus seres queridos retomaron las labores de búsqueda con la esperanza de encontrarlo con vida. Sin embargo, el operativo terminó en tragedia cuando el joven de 21 años fue localizado sin vida. En ese momento, de manera extraoficial, se informó que presentaba un golpe en la cabeza y no contaba con sus pertenencias.
Tras el hallazgo, la zona fue asegurada para permitir el trabajo de peritos y agentes de investigación, quienes realizaron el levantamiento de evidencias que fueron integradas a la carpeta correspondiente. Posteriormente, la Fiscalía determinó que la muerte fue accidental por golpe de calor y que no existen elementos para investigar un homicidio.

