MIENTRAS el círculo cercano al maurismo intenta descifrar quiénes son los “Judas” que, según se ha señalado, podrían terminar traicionando al proyecto político, dos de los nombres que más suenan en esas versiones fueron vistos muy juntos, muy concentrados y muy lejos de cualquier reunión casual.
César Jáuregui y Rafa Loera coincidieron en una sala semioscura de un conocido bar cuyo nombre hace referencia al primer ministro británico más famoso: Winston Churchill. La escena, por sí sola, parecía sacada de una película de misterio político.
Pero no estaban solos.
Los dos personajes aparecieron acompañados por un par de operadores políticos, en una reunión que despertó más de una ceja levantada entre quienes los identificaron. La charla fue discreta y el ambiente, reservado, como si ahí se estuviera cocinando algo que todavía no debe salir del horno.
La coincidencia resulta particularmente llamativa porque ambos han sido señalados en versiones políticas como posibles integrantes de ese grupo de “Judas” que tendría en la mira al maurismo.
Y qué mejor escenario que Churchill para una reunión de esta naturaleza. El político británico despreciaba las encuestas, protagonizó episodios de declaraciones polémicas y llegó a sostener que fascismo y comunismo compartían más similitudes de las que muchos querían admitir.
Así que la pregunta queda en el aire: ¿reunión de amigos, comida de trabajo o capítulo secreto de una posible traición política?
Por ahora, nadie de los involucrados ha explicado qué discutían. Pero cuando dos personajes políticos aparecen juntos, con operadores incluidos y en una sala apartada, la política obliga a preguntar.
PUES la Comisión de Quejas del Instituto Estatal Electoral de Chihuahua determinó procedentes las medidas cautelares solicitadas contra los espectaculares del Partido Acción Nacional contra Morena, informó el consejero electoral Yuri Zapata.
En entrevista telefónica, el consejero explicó que la Comisión sesionó para revisar distintas denuncias, entre ellas algunas relacionadas con espectaculares y difusión de notas, y señaló que “la mayor parte de los procedimientos fueron procedentes respecto a las solicitudes de suspensión”.
En este caso se trata de los espectaculares que el PAN colocó en los que afirma que “muerte y Morena es lo mismo”, similar a los que colocaron del “IMSS y la nada es lo mismo”, junto a una campaña de difusión que Morena consideró que caía en la difamación.
Zapata aclaró que no conocía a detalle los argumentos de la resolución ni el plazo específico establecido para retirar los espectaculares, por lo que consideró necesario revisar el documento aprobado por la Comisión de Quejas “no sé qué plazo se le dio en la resolución”, señaló al ser cuestionado sobre el tiempo que tendría Acción Nacional para retirar la propaganda, considerada como “guerra sucia”.

