Noticias de Chihuahua.- Una reforma de gran calado se cocina en la Federación, otorgándole a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) nuevas y poderosas facultades para investigar el uso de fondos públicos en todo México.
Con este ajuste legal, los auditores podrán meterse hasta la cocina de las dependencias para rastrear el destino de cada centavo federal, endureciendo la vigilancia contra posibles actos de corrupción o desvíos.
Esta medida busca que no haya rincón donde el dinero público se pierda sin dejar rastro, permitiendo investigaciones más rápidas y exhaustivas que no dependan tanto de los tiempos burocráticos.
Con estos nuevos “súper poderes”, la ASF se prepara para una cacería de irregularidades en este 2026, poniendo a temblar a más de un funcionario que no tenga sus cuentas claras.

