
OTRA vez la misma historia. Mientras directivos, maestros y padres de familia se reparten la responsabilidad, las drogas siguen encontrando la forma de entrar a las escuelas y sentarse en los pupitres junto a los estudiantes.
Ahora ocurrió en la Secundaria Técnica 32, en la colonia Dale, donde una estudiante resultó intoxicada tras consumir una gomita con cannabis (THC) que le fue ofrecida por otro alumno dentro del plantel.
De acuerdo con la información disponible a Sin Pelos en la Lengua, la menor comenzó a sentirse mareada y cayó cerca de unas escaleras, sufriendo diversos golpes que obligó la intervención de paramédicos y policías.
Lo más preocupante no es solamente el accidente. Lo verdaderamente grave es preguntarse cómo llegaron esas gomitas al plantel, quién las vendió, quién las distribuyó y cuántos alumnos más las han consumido sin que nadie se dé cuenta. Porque este no es un caso aislado. En los últimos años han sido constantes los reportes de vapeadores, alcohol, drogas y sustancias prohibidas detectadas en escuelas de Chihuahua y de todo el país.
La llamada “operación mochila” ya no debería verse como una medida polémica o una invasión a la privacidad, sino como una necesidad urgente. Pero no únicamente dentro de los planteles. La primera revisión debe comenzar en casa. Los padres tienen la obligación de saber qué llevan sus hijos en las mochilas, qué consumen, con quién conviven y qué compran con el dinero que reciben.
Porque cuando una estudiante termina en una ambulancia por consumir una droga dentro de una escuela, ya no estamos hablando de una simple travesura adolescente. Estamos frente a una señal de alarma que exhibe una preocupante realidad: las drogas están cada vez más cerca de los menores y los adultos siguen llegando tarde.
Hoy fueron gomitas con THC. Mañana podría ser algo mucho peor.

EN el Municipio de Galeana está pasando un caso interesante. Resulta que había un terreno destinado a convertirse en parque recreativo para beneficio de la comunidad, sobre todo la juventud, pero terminó en una batalla legal impulsada por el hoy esposo de la diputada morenista y aspirante a la alcaldía de Chihuahua, Brenda Ríos Prieto.
El protagonista es Álex LeBarón González, quien en su momento donó el predio al Municipio de Galeana, y fue aplaudido. La donación fue aceptada, se perdonaron adeudos de impuesto predial que mantenía con el ayuntamiento – mucha lana- y se destinaron recursos públicos para desarrollar el proyecto recreativo. Hasta ahí, todo bien.
Sin embargo, tiempo después cambió de opinión.
Un día, el esposo de la diputada morenista se levantó en una de sus 60 propiedades y se preguntó: “¿Por qué? ¿Why? Why did that happen?”. Lo platicó con su esposa y ambos dieron marcha atrás a su supuesta buena intención.
Argumentaron que se rajaron porque, tras realizar la donación, nació una hija dentro del matrimonio, situación que la legislación contempla como una posible causa para solicitar la revocación del contrato. En otras palabras, lo que ya se había entregado para beneficio de la comunidad debía regresar a manos privadas.
El Municipio respondió que la donación ya había generado efectos legales, que existían inversiones públicas en el lugar y que no se acreditaba una afectación patrimonial para la menor, considerando además que el esposo de la diputada contaba con alrededor de 60 propiedades registradas a su nombre. Sesenta. Pero al parecer la hija no podía sobrevivir con 59, 58 o 57. La pieza clave para su futuro era precisamente el terreno donde la comunidad esperaba disfrutar un parque.

En primera instancia, la justicia dio la razón al ayuntamiento y confirmó la validez de la donación. Pero la historia no terminó ahí. Álex LeBarón apeló, obtuvo una resolución favorable en segunda instancia y posteriormente la decisión quedó firme tras negarse el amparo promovido por el municipio.
Mientras tanto, la comunidad vio cómo un espacio destinado al uso colectivo quedó atrapado entre expedientes, recursos legales y disputas políticas.
El exalcalde Ammon Dayer LeBaron Tracy fue más allá y cuestionó los acuerdos realizados durante administraciones anteriores, “Para mí es muy triste ver que algunos han perdido la visión del servicio o quizás nunca la tuvieron. Observamos acuerdos entre el entonces presidente municipal Enrique Luján y el diputado Alex LeBarón relacionados con la condonación del impuesto predial por varios años, situación que consideramos injusta para la ciudadanía”, expresó.
Asimismo, sostuvo que el Ayuntamiento que encabezó decidió dejar sin efecto dichos acuerdos al considerar que no beneficiaban al interés público y recordó que en el espacio ya se habían invertido recursos municipales para la construcción del parque recreativo.
Finalmente, Ammon Dayer LeBaron Tracy afirmó que durante su gestión procuró actuar con transparencia y honestidad, reiterando que siempre buscó defender los intereses del municipio y de sus habitantes.
Escríbanos al correo electrónico de SIN PELOS EN LA LENGUA: [email protected]

