Noticias de Chihuahua.- Investigaciones en torno a la reciente ejecución de dos pilotos aviadores en la región serrana revelaron que al menos uno de ellos contaba con un profundo arraigo familiar y social en el municipio de Guadalupe y Calvo. Las autoridades ministeriales que llevan el caso señalaron que este vínculo territorial es una pieza clave en las indagatorias, ya que se analiza si los profesionales del aire realizaban traslados aéreos para líderes de células criminales que operan en el denominado Triángulo Dorado, lo que habría detonado el fatal ataque en su contra.
El arraigo del piloto en dicha comunidad ha facilitado la recopilación de testimonios por parte de los agentes de la Fiscalía General del Estado, quienes buscan reconstruir la bitácora de los últimos vuelos realizados por las víctimas antes de ser emboscadas y privadas de la vida. Vecinos y conocidos de la zona confirmaron que los aviadores eran figuras conocidas en las pistas de aterrizaje clandestinas y oficiales de la sierra, un sector donde el transporte aéreo es indispensable debido a la accidentada geografía y la falta de carreteras seguras.
Hasta el momento, los cuerpos de seguridad mantienen un operativo de vigilancia en Guadalupe y Calvo y los municipios aledaños ante el temor de que este doble homicidio desate una nueva ola de enfrentamientos entre grupos delictivos antagónicos. La fiscalía estatal no ha descartado ninguna línea de investigación, enfocando los esfuerzos en determinar si la ejecución estuvo relacionada con una traición interna o si los pilotos quedaron atrapados en medio de las disputas por el control de las rutas de trasiego en la Sierra Tarahumara durante este mayo de 2026.
¡Pilotos ejecutados tenían arraigo serrano!

