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-Tepo Romero, campeona… pero del deterioro
-Dos panistas, una candidatura y cero respaldo de Palacio

 

SI alguien pensó que la salida de Rafael Loera de la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común sería un simple trámite administrativo, se equivocó. En el sexto piso del Edificio Héroes de la Revolución no solo hubo entrega-recepción; hubo chispas, caras largas y el inconfundible aroma de una guerra interna que apenas comienza.

Quien hace apenas unos meses era presentado como uno de los consentidos de Palacio, terminó haciendo maletas a toda velocidad. En política el cariño dura menos que una promesa de campaña: un día eres el elegido y al siguiente te enseñan la puerta. Su caída por asuntos familiares que comenzaron a pesar más que la estrategia política. Eso le ayuda a Loera que pudo más su familia que la política de shit.

Eso sí, Loera abandonó el edificio entre aplausos de su equipo, como si fuera un campeón saliendo del ring, aunque el nocaut hubiera llegado desde su propia esquina. Y dejó claro que no piensa renunciar a su aspiración por la Presidencia Municipal de Chihuahua. Va por la candidatura del PAN… con o sin bendición de Palacio.

Con ese movimiento, Loera termina compartiendo destino con el fiscal César Jáuregui: ambos buscan la misma candidatura sin el respaldo de la gobernadora. En los pasillos políticos se comenta que las simpatías oficiales estarían cargadas hacia el secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña, un personaje que, para muchos militantes panistas, todavía trae demasiado bien planchada la camiseta del PRI como para convencer a quienes presumen tener “sangre azul”.

Muchos panistas señalan que serían imparables si ambos se lanzaran en fórmula para la presidencia municipal. Solo falta que se pongan de acuerdo sobre quién encabezaría la planilla y quién ocuparía la suplencia, pues aunque la mancuerna suena a disparate, sería una fórmula ganadora.

Y mientras el PAN comienza a parecer más un reality show que un partido político, los aspirantes se acomodan como pueden. Alfredo Chávez juega en el equipo de Santiago de la Peña; otro aspirante, conocido como “El Cabrito”, terminó más desinflado que llanta en terracería, luego de que la crisis en la JMAS le pasara factura. La única mujer que aún figura con fuerza es la diputada federal Manque Granados, quien podría convertirse en la carta más competitiva si los gallos terminan desplumándose entre ellos.

Por lo pronto, Rafa Loera prepara una conferencia de prensa. El mensaje será medido con bisturí: confirmará que sigue en la pelea, pero evitará disparar contra la gobernadora.

Para nada le conviene a PAN estas peleas de todos contra todos, no cuando las encuestas marcan que Chihuahua capital continuará azul entre quien entre por el lado antagónico.

EL deterioro de siempre de la Ciudad Deportiva volvió a encender el choque político entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Chihuahua, luego de que las malas condiciones de las instalaciones deportivas derivaran en un intercambio de señalamientos entre el alcalde Marco Bonilla y una diputada local. Las críticas apuntan directamente hacia la directora del Instituto Chihuahuense del Deporte y Cultura Física (ICHD), Teporaca Romero, a quien deportistas y ciudadanos acusan de mantener en el abandono espacios emblemáticos como la pista de atletismo del estadio de la Ciudad Deportiva. Los usuarios denuncian falta de mantenimiento, mobiliario deteriorado y una ausencia de inversión que impide entrenar y competir en condiciones dignas.

Tras los cuestionamientos de la legisladora, quien también busca la candidatura a la Alcaldía, Bonilla respondió que la Ciudad Deportiva no está bajo la responsabilidad del Municipio, sino del ICHD, organismo encabezado por Romero, deslindándose así del estado en que se encuentran las instalaciones.

La diputada reviró de inmediato y aseguró que el alcalde intentó desviar la discusión. Recordó que en su publicación dejó claro que la Ciudad Deportiva pertenece al Gobierno del Estado, pero sostuvo que ello no libera al Ayuntamiento de coordinar acciones para atender los problemas que afectan a los chihuahuenses.

Mientras Estado y Municipio intercambian responsabilidades, atletas y usuarios continúan entrenando entre instalaciones deterioradas, con la exigencia de que las autoridades dejen a un lado el debate político y atiendan un problema que, aseguran, lleva años sin resolverse.

 

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