Noticias de Chihuahua.- Lo que debía ser un punto de llegada seguro para viajeros terminó convertido, presuntamente, en un escenario de extorsión y privación ilegal de la libertad. Cuatro elementos de la Guardia Nacional adscritos al Aeropuerto Internacional Abraham González fueron vinculados a proceso por secuestro exprés, señalados de retener a un pasajero guatemalteco para exigir dinero a cambio de dejarlo en libertad.
La Fiscalía General de la República sostiene que el ciudadano fue interceptado tras descender de un vuelo procedente de la Ciudad de México, llevado al estacionamiento, despojado de su teléfono celular y obligado a permanecer retenido mientras desde su propio dispositivo enviaban mensajes a familiares para exigirles 15 mil pesos. La investigación reveló que no sería un caso aislado: ese mismo día se identificaron cinco presuntas víctimas con un patrón similar, aunque solo una presentó denuncia formal y otra acreditó una transferencia por 40 mil pesos a una cuenta presuntamente ligada a la pareja sentimental de uno de los acusados.
Los imputados, Fernando P.R., Horacio D.C.S., Alfredo G.C. y el sargento primero Jesús Gerardo R.A., permanecerán en prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación complementaria. Durante la audiencia, Jesús Gerardo R.A. negó haber participado en los hechos, aseguró que solo acudió tras escuchar gritos de auxilio y rompió en llanto frente a la jueza al afirmar que desconocía por qué había sido detenido.
Sin embargo, la jueza consideró que las fotografías, videos, mensajes enviados desde el teléfono de la víctima, el certificado médico y el dictamen psicológico aportados por la Fiscalía eran suficientes para vincular a proceso a los cuatro elementos por secuestro exprés, aunque ordenó investigar la versión presentada por el sargento.
El caso encendió las alarmas porque ya suma cinco agentes de la Guardia Nacional procesados por hechos similares ocurridos en apenas unos días dentro del mismo aeropuerto de Ciudad Juárez, un lugar donde los pasajeros esperan seguridad, no convertirse en víctimas de quienes tenían la obligación de protegerlos.

