En la JMAS estan encabritados; denuncian pésimo trató a sexagenaria

Noticias de Chihuahua.-  Un pésimo trató recibió una adulta mayor al acudir a las oficinas de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), denunció la familia.

La vecina de la colonia Campesina solo buscaba llegar a un acuerdo sobre el manejo de su deuda por concepto de servicio, pero un empleado andaba encabritado, y en vez de reducirse, la cuenta le aumentó casi al doble, seguido del pésimo trato.

Los hechos se desarrollaron  el pasado viernes en el edificio de la mencionada institución que se ubica sobre la avenida Ocampo, a un costado del Parque Lerdo. Como cualquier usuario que espera arreglar su situación, la señora llegó asistida por uno de sus hijos, porque cabe mencionar que ya casi no camina.  Entre ambos tomaron un turno y esperaron la indicación de pasar al módulo asignado.

Si bien es cierto que la dama tenía un atraso de tres meses en sus pagos y que, como ya se dijo, iba con la intención de llegar a un arreglo, también quería averiguar por qué razón se le había acumulado un adeudo cercano a los 2 mil 500, si en su condición de persona sola, su consumo del vital líquido es verdaderamente mínimo.

Asimismo, buscaba ver la posibilidad de algún descuento que pudiera hacérsele por ser mayor de los 60 años. Para tal efecto, ella llevaba su credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), por si se la pedían como requisito para lograr un pago más accesible a sus capacidades económicas.

Pero, para su mala fortuna, el turno que les tocó fue en el módulo 14, aproximadamente a las 10:30. El pelo entrecano, y los pésimos modales del sujeto que los atendió, son las señas que destacan de esta persona que ni siquiera fue capaz de traer un gafete de identificación en algún lugar visible, ni mucho menos de presentarse por su nombre y ponerse a las órdenes del usuario, como debería hacerse en cualquier dependencia de cualquier orden gubernamental.

En vez de ello, su hablar fue muy “golpeado” desde el principio, y con la frase “ese no es mi problema”, la usuaria fue regañada por ignorar citatorios para llegar a un acuerdo de su deuda. Ella aclaró que sólo había recibido un citatorio para presentarse el día 22 (el miércoles anterior), y que se disculpaba por no hacerlo ese día, pues se había sentido mal de las piernas, pero que ahí estaba dando la cara para buscar el dichoso arreglo. Todo fue en vano, y hasta peor, ya que le aumentaron la deuda.

Related Post

Leave a comment