Noticias de Chihuahua.- Cuando una persona atraviesa una crisis y existe riesgo de que se haga daño, el primer paso para los policías es mantener la distancia, hablar con calma y tratar de generar confianza antes de acercarse, señaló la policía de Academia Karime Caballero.
En entrevista, explicó que este tipo de intervenciones pueden ser muy tensas, ya que existe una presión constante por evitar que la situación termine de manera grave, y en esos momentos “se siente una desesperación por evitar que logren lo que tienen en mente, por lo que buscamos mantener la comunicación con la persona”.
Destacó que durante el primer contacto, los agentes procuran no invadir el espacio de quien se encuentra en crisis y entonces “primero dialogamos con ellos a una cierta distancia, mientras poco a poco intentamos acercarnos conforme la persona comienza a responder”.
En la conversación suelen tocar temas relacionados con la familia, los hijos o cualquier motivo que pueda ayudar a que la persona cambie su atención y permita la intervención de los policías, como ocurrió en el caso reciente ocurrido en el puente de Nogales e Industrias, donde una mujer se encontraba en la parte alta de la estructura, y varios elementos llegaron al lugar y se distribuyeron en distintos puntos para actuar de manera coordinada.
Mientras algunos policías intentaban acercarse a la mujer, otros permanecían atentos para apoyar en caso de que fuera necesario, y finalmente lograron ponerla a salvo y trasladarla al área de Trabajo Social.
Caballero contó que durante el traslado continuó hablando con ella y que, al llegar a las instalaciones municipales, “ya se sentía un poquito más tranquila, antes de ser canalizada para recibir apoyo”; por lo que dijo sentirse satisfecha de lograr que “alguien acepte ayuda después de una crisis, eso representa una de las partes más satisfactorias de este trabajo, pues al final ayudas a que siga con su familia y tenga la oportunidad de enfrentar de otra manera lo que está viviendo”.

